el calor esculpe en mi frente
frías gotas de sudor
que esta vez no rozarán tus labios.
el calor desnuda mi cuerpo
para los ojos de cualquiera
en la avenida de los hombres acostumbrados.
el calor adormece mi instinto
dejándome a merced
de las manos que no conozco,
de las manos que no deseo.
tal vez no sea el calor,
tal vez sea el hormigueo del vodka.



